miércoles, 23 de febrero de 2011

Esto es la inutilidad de los politicos

Lean este escrito sobre lo que hace la comunidad internacional con las diferentes revoluciones:

Mientras en la mayor parte de Marruecos trataba de reclamar sus derechos frente al sátrapa amigo de nuestra jefatura de Estado y de nuestro gobierno, aquí se tergiversaban las informaciones “oficiales” y se descalificaba al pueblo que, en manifestaciones reprimidas por aquellos, trataba por primera vez de unirse para defenderse.
Lo que estamos viviendo en estos días es una de las mayores ignominias de la historia del mundo, en la que el pueblo ha pegado el salto al internacionalismo en el norte africano para decir “¡se acabó!”, pero los sinvergüenzas de los gobiernos y Estados del Norte tratan de subvertir esta revolución, poniendo fronteras y cortafuegos, de manera que la cosa no llegue más allá de donde quieren. Está bien que se maten en Egipto, en Libia, en Yemen, en Siria, en Argelia… en Túnez les dolió, así que están prevenidos, de forma que en Marruecos no se quiere permitir, lo cual demuestra el calado de los fascistas que nos dirigen, que ignorando los derechos humanos y el sentido de democracia y los derechos de cada pueblo a decidir su destino, quieren seleccionar hasta dónde están dispuestos a exponer a los mercados internacionales: es decir, sus bolsillos.
Así, mientras buena parte del Rif ardía bajo las protestas del pueblo y de la brutal represión policial del criminal Mohamed VI, la sinvergüenza de la Trini se dedicaba a salir a deshora y en fin de semana para garantizar que en las manifestaciones no ocurría nada, que todo era normal y, cuando las noticias internacionales la contradecían, comenzó a hablar de “revueltas de violentos”. Le faltó llamar terrorista al pueblo Amazigh, que lleva siglos sufriendo, primero por nosotros y por los franceses y ahora de manos del dictador marroquí. No dudo de que lo hará, les calificará de cualquier cosa, pero es que de momento, seguramente no sabe ni quiénes son (al fin y al cabo no son votantes suyos y para muchos lo de África consiste en ese totum revolutum repartido entre moros y negros, es decir, pateras y cayucos).
Pues bien, lo que está ocurriendo en el territorio que abarca el rey de Marruecos es una masacre continuada desde tiempos de su abuelo, pero aquí todo se les va en prebendas recibidas, de los unos y de los otros y del supremo ser que les creó este pesebre y les mantiene en alternancia.
Señoras y señores, tenemos la revolución a nuestras puertas y estamos escuchando mensajes falsos y contradictorios que ni siquiera son realistas en la situación económica. Pero hoy el precio del barril de petróleo se ha disparado, en pocos días será probablemente el gas, mientras las empresas energéticas españolas han hecho que las industrias solares más importantes del mundo (españolas ellas) tengan que irse debido a las prebendas obtenidas en la (des)regulación de un mercado que ocupan en oligopolio conjunto contra nuestro bolsillo.
Estamos sentados cada día y cada noche sobre un barrilito de pólvora que, si vemos que la mecha alcanza a un par de países más del Golfo Pérsico o del Magreb, sentiremos cómo explota bajo nuestros culos satisfechos. Pero mientras nos recortan los derechos en pro de sus beneficios, aguantamos todo y, lo que debiera ser ya una Comuna de París, es un río de mierda que, lento por la densidad, nos lleva como un remanso a las aguas bravas de un océano embravecido, en el que no habrá pateras aguardando para nosotros, porque tampoco nos acordamos de cómo se rema.
Quienes nos engañan abiertamente cada día, no son ni tan siquiera conscientes de que ya no controlan nada, el gobierno ha tenido una caída en el mundo real, que tan sólo se refleja en el mundo ficticio de las finanzas, de manera que están sólo de pantalla ante nosotros, como aquellas sombras del mito de la caverna de Platón. Detrás tenemos a cuatro monos contratados para mover esos hilos que nos hacen creer que algo avanza para cambiar, pero el cambio, uno más real, sólo puede venir de otro lugar. Miedo me da pensar, desde hace unos meses, que aquí no hay alternativa, que no hay futuro inmediato porque el presente y el pasado se barrieron de la historia colectiva. Y sin alternativa, sin propuestas, sin ideas que salgan del pueblo (y no de los dirigentes de esos partido que ni tienen afiliados ni se dejan dirigir), esto va a ser una debacle. Entre tanto, los tontos como Pons, salen a decir que “aquí tenía que ocurrir lo de Egipto”, porque ni siquiera alcanzó a comprender que lo de Egipto no tiene nada que ver con el “cambio de gobierno” que a él le gustaría. No tiene ni pajolera idea de lo que es un cambio de Estado, pero ¿alguien se acuerda de lo que es una revolución? Mirad las noticias en Internet, porque hay algo más que titulares y sandeces de gobernantes y magnates.
Julio Castro – laRepúblicaCultural.es

Fijense lo inutiles y tontos que pueden ser los politicos, que quieren que pase algo que a ellos les dejaría fuera de la vida que conocen, si, ojalá ocurriese algo asi aquí, pero eso depende de nosotros, porque ya es hora de movilizarnos, pero como siempre, los que nos movilizaremos seremos unos pocos, y el resto seguirán siendo culos de sofá, ojalá algo hiciese despertar a esas personas que tan solo se fijan en su rutina, y mientras no se la cambien, les da igual todo, a ver si abren los ojos de una vez, porque nosotros podremos hacer toda la propaganda, reuniones, explicaciones, etc... que queramos, pero si ellos no abren los ojos, nadie puede hacer nada por ellos, en fin. 

Libia al borde de la Guerra Civil

Hoy resulta que Libia está al borde de la guerra civil, con el este del pais en manos del pueblo y el oeste en manos de Gadafi, que dice que piensa morir como un "martir" de Libia, pero leed la noticia:

Libia se encuentra al borde de la guerra civil. El este, bajo el control de los insurgentes y las ciudades de Tobruk y Bengasi Ajdabiya en la provincia de Cirenaica, contienen la respiración en espera de la respuesta anunciada por Gaddafi, quien anoche instó a sus seguidores a unirse.
Hablando en un discurso televisado, Gadafi se comprometió a luchar y morir como un "mártir" en suelo libio, al tiempo que la comunidad internacional pide el cese de la violencia.
Ya son varios centenares los muertos en el país, reconocidos incluso de manera oficial, y la zona se debate entre la revolución popular y la guerra civil, y en cualquiera de los casos presenta a EEUU y Europa a la espera de recoger una nueva presa en el Magreb.
Mientras tanto, el petróleo sigue al alza por la crisis libia, y las promesas tranquilizadoras de Arabia Saudita no calman los mercados.
Si no son canalizadas y amansadas por occidente, las revueltas de hoy en el norte de África podrían acabar contagiándose en el sur de Europa.

Lo mejor de la noticia es que da esperanzas de que de una vez Europa despierte y se rebele, xD!!!
En fin, Libia ahora mismo pende de un hilo, esperemos que salga bien y no haya guerra, que la comunida "internacional" convezca a Gadafi de que se largue (seguramente con pension vitalicia en algun pais de esos perdidos y super opacos)

lunes, 21 de febrero de 2011

Ataque en Libia

Hoy ha ocurrido algo impactante, la verdad es que el mundo árabe cada vez me sorprende más, primero el ejército se une al pueblo (algo que aquí es impensable), y ahora se lian a bombazos contra la gente, si, han leido bien, a bombazos, resulta que hoy en Libia, mientras se sucedían manifestaciones como las de Egipto, Túnez, Argelia, Yemen, Marruecos, Arabia Saudí, Bahrein (donde, por cierto, han tenido que suspender el premio de F1 por las revueltas), Siria, Irán, Jordania, Argelia, etc... el ejército ha recibido la orden de bombardear la capital, Trípoli, y ellos, ni cortos ni perezosos, hallá que han ido, bombardeando la ciudad por barrios, eso si, tambien ha habido una parte del ejército que ha desertado y, o bien se ha ido del país, o se ha unido a los manifestantes.
Aqui la noticia:


Las peores amenazas pronunciadas por el régimen libio contra los manifestantes se cumplen. El Gobierno ha decidido responder al aumento de las protestas llevando su furia represora todavía más lejos. Al tiempo que se anunciaba en la televisión una operación contra "los terroristas", el Ejército ha iniciado un duro ataque en algunos barrios de Trípoli, ciudad en la que hoy se habían extendido las protestas contra Muamar el Gadafi, el dictador que dirige el país desde hace 42 años. En las calles de la capital hay cadáveres tirados y se escuchan disparos de artillería pesada, según ha podido constatar Efe. Varios testigos han relatado la participación en los ataques de la aviación, que ha abierto fuego real contra la multitud.
"Lo que estamos presenciando hoy es inimaginable. Aviones y helicópteros militares están bombardeando un barrio tras otro", ha asegurado Adel Mohamed Saleh, un hombre que se declara activista anti-Gadafi. Según Saleh, contactado telefónicamente por Reuters, los bombardeos se suceden "cada 20 minutos" y están produciendo "muchísimos muertos" (al menos han fallecido ya 250 personas, según la cadena catarí Al Yazira). Soula al Balaazi, otro activista opositor contactado por Reuters, ha asegurado que la aviación ha bombardeado "algunas posiciones en Trípoli". Aunque la impermeabilidad informativa del régimen libio impide confirmar de manera independiente esas informaciones, el Comité libio para la Verdad y la Justicia, una ONG con base en Suiza, ha asegurado que tenía informes provenientes de Libia en el mismo sentido e Italia ha puesto sus bases aéreas en alerta máxima. La comunidad internacional, con Naciones Unidas al frente, ha pedido el cese de la violencia en el mismo día en que varias empresas y países (EE UU, entre otros) han anunciado la evacuación del personal no esencial.
Dentro de la confusión que enmarca todo lo que está pasando en Libia, uno de los regímenes más herméticos del mundo árabe, dos cazas del Ejército libio han aterrizado esta tarde en la capital de Malta (a unos 350 kilómetros de Trípoli). El diario Times of Malta asegura que el aterrizaje de los dos Mirage monoplaza se ha producido después de que tomaran tierra, también en La Valletta, dos helicópteros civiles con siete personas a bordo que habían salido de Libia "sin autorización oficial" y aseguraban ser franceses (aunque sólo uno llevaba pasaporte). El Gobierno maltés ha señalado que los pilotos de los dos cazas son coroneles que han pedido asilo político. Han relatado que decidieron exiliarse tras recibir la orden de bombardear a los manifestantes. El Ministerio de Exteriores libio ha dicho que desconocía por qué dos aviones de sus Fuerzas Armadas estaban en La Valletta y ha aprovechado para desmentir los rumores que sitúan a Gadafi fuera de Libia. Horas antes, el ministro británico de Exteriores, William Hague, aseguraba tener informaciones de que el dictador libio podría abandonar el país rumbo a Venezuela.
Dimisión del ministro de Justicia
Mientras, la crisis social que vive Libia cala por momentos en el aparato político del cerrado régimen. El ministro de Justicia, Mustafá Abul Jalil, ha anunciado esta tarde su dimisión por su desacuerdo con la represión de los manifestantes. Aunque no se ha confirmado de manera oficial, el diario Quryna -que pertenece a un grupo mediático propiedad de Saif el Islam, uno de los hijos del dictador- ha sacado en su edición digital la noticia. Aseguran que sus periodistas se han puesto en contacto telefónico con el ministro de Justicia y que este les ha explicado su renuncia "para protestar por el uso excesivo de la fuerza", según recogen varias agencias de información.
Las amenazas vertidas precisamente por Saif el Islam contra la población en un mensaje televisado, en el que advertía del riesgo de una guerra civil si continuaban las protestas, no han aplacado la ira de los manifestantes que reclaman reformas democráticas en el país árabe. La revuelta se ha enconado este lunes en Bengasi, la segunda ciudad del país, y se ha extendido a Trípoli, bastión hasta ahora de los partidarios de Gadafi.
Varias agencias informan de que algunos edificios gubernamentales de la capital libia han sido pasto de las llamas esta mañana y que las sedes de la televisión y la radio públicas han sido saqueadas y quemadas por una turbamulta enfurecida esta pasada madrugada. "La Casa del Pueblo (Parlamento) está en llamas; los bomberos tratan de apagar el fuego", ha explicado un testigo citado por Reuters. Al Yazira informa de que la sede central del Gobierno libio y el edificio que alberga el Ministerio de Justicia en Trípoli también han sido incendiados. Mientras, las fuerzas del orden se retiraban prácticamente de las calles de la capital, según relata Reuters, que asegura que una comisaría de un barrio del este de la ciudad ha sido asaltada y calcinada.
En Bengasi, las principales arterias de la ciudad están bajo control de los manifestantes según el relato de testigos locales citados por Reuters. Cuentan con el apoyo de algunos militares, según esas mismas fuentes. Un diplomático libio ha asegurado a Al Yazira que algunos "oficiales" han retirado su apoyo a Gadafi y se han puesto de parte del pueblo. Según la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), que agrupa a 164 organizaciones y tiene su base en París, esta situación se ha extendido a otras localidades menores. Testimonios procedentes de los disidentes de Bengasi aseguran que los manifestantes también han tomado tanques y grandes cantidades de armas y municiones del Ejército según reconoció a su modo el hijo de Gadafi en el discurso. "Los criminales circulan incluso a bordo de blindados", dijo.
Mientras la revuelta en las calles cobra vigor, las críticas contra la represión ejercida por el régimen van en aumento. Mohamed Bayou, que hasta hace un mes ejercía de portavoz del Gobierno, ha dicho que el empleo de la violencia para frenar la revuelta es una decisión equivocada. En un comunicado que pone de relieve las primeras divergencias dentro de la élite gobernante en Libia (previo a la dimisión del ministro de Justicia), Bayou ha reclamado a Saif al-Islam Gaddafi que abra un diálogo con la oposición. "Espero que cambie su discurso y reconozca la existencia de una oposición interna. Que abra un diálogo con ellos para lograr cambios en el sistema libio", ha explicado este ex responsable.
Centenares de muertos
Al discurso del hijo de Gadafi le siguieron anoche tiros y muestras de descontento en Trípoli. La cadena BBC cita testigos en Trípoli que relatan duros enfrentamientos esta madrugada entre manifestantes antiubernamentales y simpatizantes del dictador. Las organizaciones de derechos humanos Human Rights Watch y Amnistía Internacional están actuando de portavoz de lo que ocurre en el país, bajo un régimen dictatorial desde hace 42 años. HRW maneja la única cifra con cierta vitola de oficialidad: 233 muertos y un millar de heridos. Pero la cifra podría ser más alta. Fuentes de un hospital de Bengasi han asegurado a Reuters que, sólo en ese centro sanitario, son más de 300 los fallecidos y la FIDH ha dicho que la cifra de muertos se sitúa entre los 300 y los 400.
Una revuelta contra Gadafi parecía imposible hace unos días. Más aún que esta alcanzara Trípoli, el feudo absoluto del general. Sin embargo, se extiende la impresión de que los jóvenes han comenzado a perder el miedo al régimen y han salido a la calle. La llamada plaza Verde se ha convertido en el centro de las manifestaciones. Un millar de personas se ha reunido allí y han sido disueltas a base de gases lacrimógenos.
El levantamiento continúa sobre todo en el este del país, y Gadafi sigue reprimiéndolas con fuego de mortero y ametralladoras. Las primeras imágenes que salen del país, vídeos caseros grabados por los propios manifestantes, muestran grupos armados persiguiendo a la gente y hombres cayendo por las balas. Ayer el descontento estalló en Musratha, (340.000 habitantes), la tercera ciudad después de Trípoli y de Bengasi. También se contagió a una importante tribu, Werfella, en un país en el que Gadafi gobierna desde hace cuatro décadas gracias a sutiles alianzas tribales.
En las ciudades orientales Al Bayda, Darna y Ajdabiya, parte de las fuerzas de seguridad se han pasado al lado de los manifestantes. Los familiares de las víctimas mortales del miércoles y del jueves, pensaron que ellos también podían confraternizar con las fuerzas de seguridad. Su excesiva confianza propició la peor matanza que se ha producido en Bengasi, narra un vecino de la ciudad que pide no difundir su identidad. Tras el entierro colectivo, los familiares de los muertos acudieron, el viernes al caer la noche, a la sede central de la policía. "¡Nosotros y las fuerzas del orden somos el mismo pueblo!", gritaban.
Un oficial de las fuerzas de seguridad salió del edificio, recuerda el vecino, y les dijo que sí, que "eran el mismo pueblo". Invitó a entrar a los que estaban en primera fila y cerró las puertas. "Mataron a 23 hombres", asegura. "Los difuntos tienen heridas de bala en la cabeza y en el pecho".
Como sucedió en El Cairo, en la plaza Tahrir, en Bengasi hay un lugar de protesta permanente. Es la plaza situada ante los juzgados, al norte de la ciudad. Allí llegaron a concentrarse hasta 30.000 personas, según el vecino de citado, pese al temor de ser acribillados a balazos. Por la noche siempre permanece un retén.